Seguro de Autos

Seguro de Autos - Presentación

En el seguro de automóviles existe una garantía de contratación obligatoria, que cubre la responsabilidad del conductor del vehículo por los daños que cause a las personas o en los bienes con motivo de la circulación.

De esta forma, todo propietario de un vehículo debe contratar obligatoriamente este seguro, salvo que lo contrate otra persona que tenga interés en el aseguramiento.

También se pueden contratar otras garantías voluntariamente como la rotura de Lunas, el Robo del vehículo, los Daños del vehículo, etc., que son garantías del seguro voluntario del automóvil. Otros seguros que también suelen contratarse junto al seguro del automóvil, son los de asistencia en viaje y el seguro de defensa jurídica.

Cuando al seguro obligatorio se le incluye la garantía de daños del vehículo suele denominarse seguro a todo riesgo, y sin ella, seguro a terceros.

 

Caracteristicas

A continuación, se analizarán las características principales del seguro obligatorio de automóviles, pero, debe tenerse en cuenta que, con carácter voluntario, se pueden contratar coberturas más amplias que las del seguro obligatorio (que cubran, por ejemplo, los daños al propio vehículo o a la persona del conductor).

El propietario del vehículo estará obligado a suscribir un contrato de seguro que cubra hasta el importe establecido por la ley, salvo que lo contrate otra persona que tenga interés en el aseguramiento. El incumplimiento de esta obligación prohíbe la circulación del vehículo por el territorio nacional y se sancionará administrativamente con multa de 601 € a 3.005 €. Si bien no es obligatorio, se recomienda ir provisto de la documentación acreditativa de la vigencia del seguro obligatorio. El propietario no conductor de un vehículo sin seguro obligatorio será responsable civil junto con el conductor, salvo que pruebe que el vehículo fue sustraído.

En el seguro obligatorio de automóviles se establece un régimen de responsabilidad civil distinto para daños corporales y materiales:

En el caso de daños a las personas, el conductor responde siempre salvo que pueda probarse que los daños fueron debidos únicamente a la conducta negligente del perjudicado o a fuerza mayor ajena a la conducción o al funcionamiento del vehículo. En el caso de daños materiales, responde el conductor si vienen causados por su culpa o la de las personas que de él dependen. Si se apreciase comportamiento negligente del conductor y del perjudicado se procederá a un reparto de responsabilidad y correspondiente indemnización.

En el seguro obligatorio se excluye de cobertura del vehículo causante del accidente:

  • Las lesiones o fallecimiento del conductor.
  • Los daños al vehículo asegurado, así como a las cosas transportadas pertenecientes al tomador, el asegurado, el propietario o el conductor, así como sus cónyuges o parientes hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad.

Para calcular la indemnización a cargo del seguro obligatorio en caso de daños personales se establece en el anexo de la ley un sistema para la valoración de los daños y perjuicio causados a las personas en accidentes de circulación, también conocido como “baremo de automóviles”. En él se establece un sistema de tablas de cuantías indemnizatorias en el que se cuantifica, teniendo en cuenta los daños sufridos por la víctima y sus circunstancias personales, el importe de la indemnización que le corresponde, haciendo de esta manera que las cuantías sean homogéneas para situaciones equivalentes, sin perjuicio de la valoración subjetiva que puedan hacer los jueces.

El asegurador estará obligado a satisfacer al perjudicado, o a sus herederos, el importe de la indemnización. Para facilitar este derecho se reconoce la facultad del perjudicado (y sus herederos, en su caso) de exigir el pago de la indemnización directamente ante el asegurador del vehículo causante.

El asegurador, en el plazo de tres meses desde la recepción de la reclamación por parte del perjudicado, deberá presentar una oferta motivada de indemnización si considera que el asegurado es responsable y si se pueden cuantificar los daños, o en caso contrario emitirá una respuesta motivada.

En el caso de daños materiales, debido a la existencia de los convenios de indemnización directa entre las entidades aseguradoras, no tiene casi incidencia el régimen de obligaciones impuestas por la oferta y respuesta motivada, ya que el plazo en que se liquidan los siniestros es en la gran mayoría de los casos, muy inferior al de los tres meses.

Así, es necesario tener en cuenta el importante papel que juegan dichos convenios y las grandes ventajas que los mismos reportan para los asegurados y perjudicados por un accidente de tráfico ya que permiten liquidar un número muy elevado de siniestros (80%) por la vía amistosa y en un plazo inferior a 7 días desde que se recibe la reclamación del siniestro por la entidad.

La mecánica de dichos convenios consiste en definitiva en que cada aseguradora paga la indemnización de sus asegurados con independencia de quién corresponde la culpa del siniestro. Con posterioridad y una vez determinada la culpa liquidan posiciones. Esto agiliza enormemente el pago de las indemnizaciones, pero en ningún caso puede ser opuesto a los perjudicados, ya que se trata de un acuerdo privado entre entidades que en modo alguno afecta al contrato de seguro.

Por ello, el régimen de la oferta y respuesta motivada es más relevante en el supuesto de daños personales, que es donde puede ser más compleja la valoración del siniestro y, por la envergadura que puedan tener los daños, puede que haya mayor demora en la liquidación de la indemnización.

A continuación se hace una mención a las especificaciones que deben reunir para que se consideren válidas, tanto la oferta como la respuesta motivada.

La oferta motivada tiene que cumplir los siguientes requisitos:

  • Dará contestación suficiente a la reclamación formulada, con indicación del motivo que impide efectuar la oferta de indemnización.
  • Contendrá, de forma desglosada y detallada, los documentos, informes o cualquier otra información de que se disponga, que acrediten las razones de la entidad aseguradora para no dar una oferta motivada.
  • Incluirá una mención a que no requiere aceptación o rechazo expreso por el perjudicado, ni afecta al ejercicio de cualesquiera acciones que puedan corresponderle para hacer valer sus derechos.
  • El incumplimiento de estas obligaciones por parte de las entidades aseguradoras dará lugar a una infracción grave o leve.
  • El asegurador, una vez efectuado el pago de la indemnización, podrá exigir el reembolso del pago al conductor y al propietario del vehículo causante del daño, cuando el daño fuera debido a la conducta dolosa de cualquiera de ellos o a la conducción bajo influencia de bebidas alcohólicas o de drogas, o cuando careciera de permiso de conducir.
  • Es cometido del Consorcio de Compensación de Seguros satisfacer a los asegurados las indemnizaciones derivadas de siniestros extraordinarios, tal y como se recoge en el Real Decreto Legislativo 7/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido del Estatuto Legal del Consorcio de Compensación de Seguros (artículo 8). El Consorcio asume los daños producidos a las personas y en los bienes cuando esté contratada en la póliza, cualquiera de las coberturas de daños, incendios, robo, rotura de lunas o seguro de accidentes. Asimismo, también asumiría los daños cuando el daño fuera producido por vehículo robado, por un vehículo no asegurado, o asegurado por una entidad aseguradora declarada en concurso. (Véase: RD Legislativo 8/2004 por el que se refunde la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, modificado por la Ley 21/2007)

 

Recomendaciones

EN LA CONTRATACIÓN:

GENERALES:

Antes de contratar un seguro consulte con la entidad o con su mediador de cuáles son las principales características del mismo y manifieste cuáles son sus necesidades prioritarias y lo que realmente quiere asegurar.

Obtener de la entidad aseguradora o del mediador toda la información necesaria y suficiente previamente a contratar un seguro es un derecho. Por tanto, pida todas las explicaciones y aclare todas sus dudas en relación con el seguro que va a contratar.

Es fundamental que lea bien todas las condiciones de la póliza y conozca los límites de indemnización y exclusiones de las coberturas antes de celebrar el contrato de seguro, especialmente, respecto a las coberturas en las que los siniestros son más frecuentes.

La entidad aseguradora, de acuerdo con el artículo 5 de la LCS, tiene la obligación de entregar al tomador del seguro, directamente o a través de un mediador, la póliza completa, que está formada tanto por las condiciones particulares como las generales.

El contrato de seguro se perfecciona por el consentimiento, no obstante lo cual debe formalizarse por escrito. Es decir, el contrato existe desde que ambas partes (aseguradora y tomador) consienten en que se realice, aunque el mismo no se firme. Si no se ha realizado por escrito, cualquiera de las partes puede solicitar que se formalice por escrito.

La entidad aseguradora debe poner todos los medios a su alcance para facilitarle la firma del contrato. Antes de proceder a la firma del mismo, asegúrese de conocer y entender todas las cláusulas del contrato, especialmente las cláusulas limitativas, cuya validez está condicionada a que estén destacas en la póliza y a que sean específicamente aceptadas por el tomador mediante su firma.

Guarde toda la documentación que le entreguen. Puede ser útil en caso de siniestro. No obstante, si extravía la póliza puede pedir un duplicado a su entidad.

Es aconsejable que se informe de si la entidad aseguradora es una sucursal u opera en régimen de libre prestación de servicios en España a efectos de conocer el régimen de protección en caso de su liquidación.

Las sucursales y entidades que operan en régimen de libre prestación de servicios en España pertenecientes a entidades del Espacio Económico Europeo no cuentan con la garantía del CCS sino con el fondo de garantía u organismo equivalente existente en sus respectivos países.

Las sucursales y entidades que operan en régimen de libre prestación de servicios en España pertenecientes a entidades de fuera del Espacio Económico Europeo sí cuentan con la garantía del CCS.

Infórmese del funcionamiento de la denominada carta verde, tanto para el caso de circular con un vehículo matriculado en España en un país del Espacio Económico Europeo, como en caso de siniestro con vehículos extranjeros. A estos efectos, el CCS es el organismo de información siendo OFESAUTO el que asume la función de garantía y de indemnización.

Específicas del seguro obligatorio del automóvil:

  • En caso que quiera contratar con otra compañía la entidad aseguradora está obligada a facilitarle un certificado de su siniestralidad por un periodo de 5 años. No obstante, para comprobar la siniestralidad que tiene un conductor las entidades suelen utilizar un fichero común denominado Fichero Histórico de Siniestralidad de Seguro del Automóvil (SINCO) que hace que no sea necesario aportar a la nueva entidad con la que va a contratar el histórico de su siniestralidad en la contratación.
  • Compruebe que la compañía esta adherida a los Convenios de Indemnización Directa entre compañías lo que le agilizará la gestión del siniestro de sus daños materiales del vehículo cuando no sea el culpable del mismo.

Específicas del seguro voluntario del automóvil:

  • La entidad aseguradora deberá indicar en el contenido de la póliza el criterio de valoración aplicable, especialmente para el caso de siniestro total. En concreto, deberá establecer qué se entiende por valor venal y cómo se determina, de modo que el asegurado tenga conocimiento de la información que deberá recibir en el caso de producirse dicho siniestro total. A estos efectos, se podrán utilizar como fuentes de valoración, guías profesionales de tasación en las que se dé publicidad a los valores medios de compra y venta de los vehículos, individualizándolo en función de peculiaridades propias, tales, como accesorios, kilometraje y otras.
  • Compruebe a la hora de contratar la póliza si la entidad, ante una reparación, permite la elección de taller por parte del asegurado o establece un cuadro de talleres concertados. En este último caso, los estándares de calidad y prestación de servicios deberán ser adecuados. Si detecta cualquier anomalía o deficiencia en la reparación realizada o el servicio prestado, reclame a su entidad.
  • La Asociación Empresarial de Seguros, UNESPA, ha elaborado una Guía de Transparencia en materia de seguros del Automóvil en la que se indican los principales aspectos a considerar en la información que debe facilitarse al tomador sobre este tipo de contrato de seguros. Esta Guía puede consultar en http://www.unespa.es, así como las entidades aseguradoras adheridas a la misma.

EN EL SINIESTRO:

GENERALES:

El tomador o el asegurado o el beneficiario deben comunicar a la entidad la ocurrencia del siniestro en el plazo máximo de 7 días desde que tuvo conocimiento del mismo, salvo que se establezca un tiempo mayor en el contrato. En el caso de que se incumpla este deber la entidad puede reclamar los daños y perjuicios causados; pero no se produce la pérdida de la indemnización o una disminución de la misma salvo que haya habido dolo o culpa grave.

Cuando sufra un siniestro revise la póliza. Muchas veces por desconocimiento no se reclaman prestaciones a las que se tiene derecho. Por ejemplo, si se garantiza vehículo de sustitución, limpieza del vehículo por traslado de heridos, o préstamos para la reparación del vehículo siniestrado.

Si considera que la aseguradora ha incumplido alguna de sus obligaciones derivadas de la normativa, del contrato o de las buenas prácticas y usos comerciales puede reclamar ante el servicio de atención al cliente de la aseguradora (o ante el defensor del cliente si la compañía lo tiene) y, si no le satisface la solución ofrecida o transcurren más de dos meses sin respuesta, puede hacerlo ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Asimismo también puede recurrir a los sistemas de arbitraje (es necesario el acuerdo con la entidad aseguradora) y a los Tribunales de Justicia.

ESPECÍFICAS DEL SEGURO DEL AUTOMÓVIL:

Tenga precaución y no conduzca bajo los efectos del alcohol o drogas ya que en caso que accidente la indemnización que pague la aseguradora al /los perjudicado/s podrá reclamársela al conductor causante (derecho de repetición de la aseguradora), y le podría poner en una situación patrimonial complicada.

A la hora de proceder a la reparación de su vehículo y devolverlo a su estado original, debe tener en cuenta que la legislación española (Ley 20/2003 de Protección Jurídica del Diseño Industrial) introduce la denominada “cláusula de reparación”, que permite utilizar en la reparación de un producto complejo (para devolverle su apariencia original), piezas no originales de marca, siempre que estas hayan sido convenientemente testadas, certificadas y homologadas por empresas de certificación acreditadas.

Por tanto, los talleres que reparen los vehículos siniestrados no estarán obligados a utilizar recambios originales de la marca del vehículo, si bien los componentes utilizados deberán contar con la certificación y homologación correspondientes de forma que sean piezas de calidad equivalente a la original. No obstante y únicamente para el caso de los seguros obligatorios de automóviles, la entidad aseguradora está obligada a dejar el vehículo en idénticas condiciones a las que se encontraba antes del siniestro, por lo que debe utilizar recambios de la misma marca del vehículo siniestrado.

En el caso de un accidente de circulación que cause daños materiales al vehículo, la entidad aseguradora del perjudicado no podrá aplicar a su asegurado las limitaciones establecidas en su contrato para la cobertura de daños propios, sino que deberá reclamar la reparación o indemnización de los daños a la entidad aseguradora del conductor responsable.

No obstante, la entidad aseguradora del conductor responsable del accidente, en el caso de que éste tenga contratado la cobertura de daños materiales en su póliza, sí podrá aplicar las cláusulas correspondientes.

Existen determinados convenios de indemnización entre las compañías aseguradoras que, ante la ocurrencia de un siniestro de daños materiales entre dos o más vehículos, y mediante una serie de normas o criterios de responsabilidad pre-establecidos, determinan quién es la parte responsable del accidente, agilizando así la tramitación de los siniestros y, por lo tanto, la reparación del vehículo o indemnización de los daños al asegurado perjudicado.

En el supuesto de que la entidad aseguradora indemnice por una cuantía igual al valor venal del vehículo deducido el valor de los restos y el asegurado asuma la reparación completa del vehículo siniestrado, el seguro obligatorio de responsabilidad civil de vehículos a motor debe seguir vigente, como mínimo, hasta la finalización del periodo de cobertura en curso.

No obstante, la entidad aseguradora no podrá oponer la aplicación de dichos convenios a su asegurado, sino que, salvo indicación en contrario de éste, deberá proceder a la reclamación de los daños del vehículo a la entidad del conductor contrario. Cuando la cobertura es por daños a terceros, las compañías deberán defender a su asegurado contra el tercero que le ha causado el daño, y no deberán oponer sus convenios proponiendo indemnización por el valor venal, independientemente de que este valor compense la pérdida real del asegurado.

Consulte con su aseguradora si es suscriptora de estos convenios.

Ante un siniestro total, dependiendo de las condiciones pactadas en el contrato, la entidad podrá: pagar la totalidad de la indemnización al asegurado, quedándose con los restos del vehículo siniestrado, o entregar los restos al asegurado y deducir su valor de la indemnización a abonar. En este último caso, será decisión del asegurado si proceder a la reparación del vehículo por su cuenta o darlo de baja.

Cuando el asegurado tiene contratada la cobertura de daños materiales en su póliza de automóviles, ante la ocurrencia de un siniestro con un tercero, puede solicitar a su aseguradora que, en virtud de la cobertura de defensa jurídica de la póliza, proceda a reclamar los daños a la parte contraria antes de proceder a la reparación del vehículo. Las compañías deben especificar, en su caso, las razones por las que consideran inviable la reclamación.